miércoles, junio 04, 2003

Soneto de un marinero enamorado

Mi mente falla ahora, me hago viejo.
Lo que vos querais darme yo recibo.
Caminando con pie cansado vivo.
Pero de su recuerdo no me alejo.

Orgulloso sobre un lago de espejo.
Alto y blanco, como gran cisne altivo.
Como vos, de un bello superlativo.
en el atardecer color bermejo.

Como nacido del suelo un palacio
hecho de piedra blanca dura y fría.
La más alta torre en mitad del patio.

Y en lo alto una bella celosía.
Una blanca mano asoma despacio.
Allí arriba estáis vos, princesa mía.


De acuerdo... no es demasiado bueno, pero os aseguro que está escrito con el corazón. Y a fin de cuentas soy marinero, no poeta.

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